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martes, 12 de noviembre de 2024

ADENDA 1

 

PAULO VILLA

 Del libro ERRANTE  

Poemas y antipoemas

(Editorial Bisiesta 2024)


Autorretrato (1889)


El loco que se creía Gardel

 

fumaba bazuco y cantaba tangos

tomaba chirrincho y bailaba

perdía la razón pero nunca la elegancia

y nosotros chiquillos perplejos

lo veíamos cantar y bailar

en los alucinados conciertos

en medio de la calle

en medio de la ebriedad

sacando los mejores acordes de su demencia

—Gardel, cántenos un tango— le pedíamos y se reía

se le ensanchaba la sonrisa debajo del bigote y comenzaba

—Si arrastré por este mundo / la vergüenza de haber sido /

y el dolor de ya no ser—

nosotros lo escuchábamos con asombro

sabíamos qué significaba “la vergüenza”

pero no sabíamos qué significaba “ya no ser”

y se volvía todo un espectáculo enigmático ese hombre moreno vestido de traje

con los ojos enrojecidos

bajo el ala del sombrero

los pantalones alquilando bajos

mocasines negros medias blancas

qué buena voz tenía ese Loco




                             El dormitorio en Arlés (1888)


Manizales


Manizales hueles a smog

y a perfume barato de mujeres hermosas

en la puerta de un restaurante chino

el hombre de la moto espera una llamada

que le de una limosna de libertad

en una esquina un perro crespo

que alguna vez fue blanco

rompe una bolsa de basura

buscando lo que todos buscamos

en una calle chorizos a mil

en otra putas a treintaicinco mil

un tipo sin garras ni billetera

camina con los ojos brillantes

clavados en el piso

los hombres de fe quieren cambiar al mundo con fuegos pirotécnicos

los políticos lo quieren cambiar

con saltos mortales

y los poetas con palabras de dos quilates

el olor de Frisby

pone a dudar a los veganos

las putas a los cristianos

el diezmo a los sacerdotes

el atardecer a los ateos

un hombre que tiene un garfio

abraza a una chica

ella siente el frío en la espalda

y le dan ganas de morderse un labio

pero solo sonríe

hay máquinas de humo

máquinas de luces

máquinas que tragan monedas

y máquinas que dan billetes

hay máquinas para matar

máquinas que dan imágenes

y máquinas que hacen máquinas

pero no hay máquinas

que lloren al ver un pájaro cantando

en la rama gris de un árbol de la avenida

tampoco hay humanos que lloren por eso

llueven lágrimas sobre billetes

y llueven lágrimas sobre amores artificiales pero la belleza es un desierto

Manizales hueles a smog

y a flores de borrachero




Terraza de café por la noche (1888)


Puntazos, latazos y resortazos

 

en el lenguaje del barrio bajo

un puntazo

es hundirle a otro sólo la punta de la navaja

un latazo

es hundirle la navaja entera

un resortazo

es darse un besito con una nena

como sin querer queriendo

un choque rápido de los labios

un día

a la esquina llegó la Rata

con la mano en el hombro

y la camiseta ensangrentada

diciendo que un pirobo

le había metido un puntazo

una noche en esa misma esquina

al Chino James

le metieron en el cuello

el último latazo

recuerdo bien la fecha

en que vos y yo

nos dimos el último resortazo

sé que esas cosas no se pueden equiparar

pero a mí todo eso me duele igual


La Iglesia de Auvers-sur-oise (1890)


La Sixtina


la boca de esa mujer

era la Capilla Sixtina de los besos

su lengua era la expresión

de todos los ángeles

y todos los demonios

y todas las leches

y todos los venenos

en proporciones iguales

una vez fue que me dijo

que le rascara un granito que tenía

cerca del tobillo izquierdo

y yo le rasqué el granito

y a ella le gustó como era que yo rascaba

o como era que yo

me daba siempre por vencido

y entonces

por esas cosas de la locura y la picazón

terminamos dándonos un beso

y fue como si el techo de la Capilla Sixtina

se me hubiera derrumbado en la cara

con todas las trompetas de los arcángeles

con las nubes y los relámpagos

y hasta con las mismísimas nalgas de Dios

todos los fuegos

todas la dichas

toda una fiesta de colores en mi cara

mientras yo

comía algodón de azúcar

en la madrugada

de un sábado inolvidable




PAULO VILLA

Cineasta, editor y poeta, nacido en la ciudad de Manizales. 

Errante es su primer libro de poemas, editado en 2024.

Ha participado en la 15° Feria del Libro de Manizales, 15° Festival Internacional de Poesía de Manizales, 3° Festival Internacional de Poesía Rural de Usme, VII Albatros de Poesía 2019 y las Jornadas Internacionales de Literatura Andrés Bello – JILAB, 2019. Sus primeros poemas fueron publicados en la primera antología Lecturas urgentes de poesía en 2014.   




martes, 2 de mayo de 2023

BABELIA-52

 

BABELIA...

Puerta de los relatos únicos y diversos


-Cumanday-

CONTENIDO:

-“Antiguos artistas de la música en Caldas (II)” -frag.- / Jairo Hernán Uribe M.

-“Sueño español” / Fernando Cano.

-“Doce ratos con León De Greiff” (IV)  / León Darío Gil R.

-“Whisper Not”  / Anita O’Day

-Poemas de Gabriela Mistral

(Leídos por Juanamaría Echeverri E.). 

 

ADENDA 1:

-Breve análisis de la película ROMA /

Pablo Villa (Manizales).


ADENDA 2:

-Siete poemas a VAN GOGH /

León Gil (Medellín)


ADENDA 3:

-Poemas de FEDERICO RIVERO SCARANI (Montevideo / Uruguay)

 

ESCUCHE NUESTRO PROGRAMA COMPLETO:


ADENDA 1

 

BREVE ANÁLISIS DE 'ROMA'



Breve análisis de ROMA

(La película de Alfonso Cuarón)

 

Pablo Villa

(Terranauta y cineasta de Manizales)

  

En el video introductorio a una reciente entrevista* que hace El País a Slavoj Zizek se le pregunta por alguna idea que aprendiera del cine, y responde: “Una idea que también es importante en política: el mensaje está en la forma”. Para mí esto es completamente acertado; luego agregó: “El movimiento de la cámara es lo que determina el sentido de una escena”. También es cierto, pero se queda muy corto Zizek para enumerar todo lo que entra en juego para determinar el sentido de una secuencia o un plano (mínima unidad de sentido).  Todo cineasta tiene un arsenal de recursos para orientar  su película, analizando el uso de estos, podemos, en alguna medida, dilucidar su grado de conciencia, su honestidad y el verdadero sentido de su discurso.

La ficción es un engaño convenido, cuando vemos  una película nos prestamos al juego de engañar nuestros sentidos y nuestra mente, algunas veces por simple entretenimiento y otras, para tratar de descubrir o de entrar en contacto con algo más profundo;  en este caso el cine opera como una suerte de hipnosis  que nos sirve para hacer catarsis, o como un entramado de mentiras que nos ayuda a estar más cerca de la verdad. Para esto el cineasta usa una serie de trucos con el fin de generar una inmersión del espectador en la obra, entre más fuerte sea el vínculo generado más potente puede llegar a ser el mensaje. La creación de este vínculo depende de la capacidad del cineasta para “engañar” e introducir el mensaje, y de la capacidad del espectador para decodificarlo, sea o no “engañado” (He aquí el problema).

La lectura de una película de ficción tiene tres instancias: sensual, emocional y racional (ver, mirar y observar). El orden más o menos estricto para que el juego funcione adecuadamente es primero la percepción, segundo la afección y tercero la intelección. Por lo general, los intelectuales intercambian el orden de las dos últimas instancias y la emoción queda subordinada a la razón, lo cual deriva en una pobre lectura de la forma, es decir, de la verdad profunda o del mensaje real de la obra, si nos atenemos al concepto de Zizek que es compartido por varios teóricos y sobre  todo por muchos artistas; la verdad está en el estilo. 

Vamos entonces hacia Roma, la película de Alfonso Cuarón,  e intentemos hacer un breve análisis estilístico, teniendo en cuenta que cada decisión técnica que se toma en la creación cinematográfica implica un impacto en los aspectos narrativos y poéticos de ésta.  


LEA EL TEXTO COMPLETO EN EL SIGUIENTE ENLACE:

https://docs.google.com/document/d/1MTsgT_NMcjUCGRmloHJoeWC6en7875lA/edit?usp=sharing&ouid=115419501605228538002&rtpof=true&sd=true