-“Poemas de Alfredo Bernal Villegas” (Leídos por el autor).
-“Amar, amando” -Canción- (Gina María Hidalgo).
-“El amigo” (Abelardo Benjumea H.).
-“Balada de asonancias consonantes, o de consonancias disonantes
o de simples disonancias” (León de Greiff).
-“Cosechas” -Fragmento- (Jairo Hernán Uribe M.).
-“Simón Bolívar” -Canción- (Inti-Illimani).
-“Poemas de León Darío Gil R.” (Leídos por el autor).
Pasajero y guardián de su propia aventura poética, ALFREDO BERNAL VILLEGAS, babeliante poeta de PIJAO-ABEJORRAL, se detiene un instante en el umbral de nuestra babelia literaria para ofrecernos unos breves apartes de su obra.
LECCIÓN DE HISTORIA
Recuerda las lecciones de la historia: Ningún tirano vivió más de cien años Ni hubo pueblo oprimido muchos siglos; Al fin cayó Calígula y su séquito Y Somoza por fin fue fusilado. No duró Hitler treinta años con su imperio Y Napoleón se derrumbó en la nieve A las puertas del viejo Stalingrado.
Repasa las lecciones de la historia: Los pueblos van creciendo y los tiranos poco a poco los va dejando el tiempo, rezagados, dispersos, desolados.
Los mayas, sus pirámides, su calendario de cosmogonías, Los códices, los dioses, todo lo que Cortés rompió en un día Vive aún en el Valle del Anáhuac.
El imperio Romano, tan brillante, tan sacro Fue dejando el camino al tiempo nuevo
Recuerda las lecciones de la historia: Bolívar, San Martín, Miguel Hidalgo, Artigas, Morazán, O’Higgins, Sucre, Todos los que en la fuerza de su brazo Esculpieron la luz del universo.
DE CENIZAS AUSENTES
Yo vivo en otros mundos, Me aprovecho de cuerpos celestiales, Vivo para echar humo, O para hacer hogueras en el cuerpo y el alma de los hombres.
Mi oficio es encender lo que no arde Y andar en furia contra la costumbre.
Vivo de mal a bien Como un animal de pesadumbres. Ardo en fuego y aliento, Canto desde el misterio Y me levanto de cenizas ausentes.
SUEÑO DEL HOMBRE
Entre las sombras pálidas del día Un hombre solitario recoge su criatura. Ha batallado y en su mano callosa Lleva un sueño infinito.
Arden en sus pupilas los abismos.
Cantan todos los pájaros del bosque Y esa su melodía más esperada No suena y no se oye en el estrépito del universo.
El hombre está sin hacer, piensa. Cavila sobre el tiempo transcurrido Sobre los pasos de los que precedieron este vuelo de locura, Y nada queda en su memoria digno de recordar. Cierra el libro en el que lee una por una las hazañas,las batallas, los héroes acumulados, Los pedestales sin inscripción ni fecha conocida. Todo el esfuerzo humano en derredor Desfila por sus ojos humedecidos. La ruta ha sido larga y torturante. Algo parece ensombrecerse ante la mirada atónita del mundo.
El hombre, sombra que ha pasado entre culturas y civilizaciones, Bufón del tiempo y del espacio, No sabemos si crece o se ha desvanecido. Gobierna Estados, instaura guerras, Gana y pierde batallas. Colocado entre el barro y el cielo juntos, Instrumento ciego de la codicia, Reconstruye en su memoria mapas de antiguas regiones Y sólo la locura lo mantiene vivo.