lunes, 29 de enero de 2018

BABELIA - 32


BABELIA...

Puerta de los relatos únicos y diversos



Collage de Fernando Fuão (Brasil)


CONTENIDO:

-La Hora llegada
(León Darío Gil R.)

-“El Carrao de Palmarito”
(Rafael Zambrano F.)

-“Todo cambia–Canción-
(Mercedes Sosa)

-“La Sepultura sin sosiego”
(Jairo Hernán Uribe M.)

-“Mi padre y la vida día a día
 (Abelardo Benjumea H.)

- “Cerca del Río Grande” -Galerón-
(La Sonora Matancera - Carlos Argentino)

-“Poemas de Aurora Luque”
(Leídos por Juanamaría Echeverri)



ADENDA (Desde CHILE)

CLAUDIA VILA MOLINA
(Un comentario crítico y un ensayo, adobados con Collages de Fernando Fuão / Brasil)


*- A riesgo de quedarnos en el mismo lugar “habremos de morir”  (Comentario crítico al libro Cuchillos de Alejandra Basualto).

*-Lo ominoso, como un factor preponderante en el cuento Gómez Palacio de Roberto Bolaño.


(Visite y lea los textos al final de esta página)



ESCUCHE NUESTRO PROGRAMA COMPLETO:






DESPEDIDA



EL CARRAO DE PALMARITO



CYRIL CONOLLY


AURORA LUQUE



Tejimos esta BABELIA: 

En la locución:
JUANA MARÍA ECHEVERRI ESCOBAR  y
ABELARDO BENJUMEA HINCAPIÉ.

En el libreto:
LEÓN DARÍO GIL RAMÍREZ.

En la edición y dirección:
JAIRO HERNÁN URIBE MÁRQUEZ.

Agradecemos a ustedes,
babeliantes cómplices,
por su generosa audiencia. 

La BABELIA se disuelve hoy.
Hasta otra voz y otra vez.


Hasta otra…¡BABELIA!


ADENDA - Enero de 2018



ADENDA (Desde CHILE)


CLAUDIA VILA MOLINA




A RIESGO DE QUEDARNOS EN EL MISMO LUGAR “HABREMOS DE MORIR”

 (Comentario crítico al libro Cuchillos de Alejandra Basualto)

Por Claudia Vila Molina

-Collages de Fernando Fuão (Brasil)-


Penetrar en este libro implica un viaje hacia diferentes impresiones. Cruza el texto una sensación profunda de abandono, frente a acontecimientos desoladores que nos dejan aislados en un territorio dónde solo somos espectadores: “Ráfagas de asombro descascaran el muro recién encendido” (La sed), “los sueños ven parajes invisibles dibujándose en la herida” ( Partida) y lo único posible es manifestar un diálogo o palabra contra la cual somos de algún modo indestructibles: “prisionero en un pozo husmea su propia sangre” (De vez en cuando), “ectoplasma acurrucado entre las sabanas corta y transfiere de un cuajo los sollozos” ( Partida).    Aunque, el hablante intenta rescatar algo de aquello que se destruye y que queda atrás para siempre, no obstante coloca distancia e indistintamente ese dolor es traspasado con fuerza hacia los lectores que caemos fulminados en un intento que se impone contra el olvido.
Es así como su poética trata de salvar imágenes translúcidas que se van descomponiendo al ritmo de su voz contra todo gesto inútil: “La ruta dice bienvenida aunque sé que no es a mí a mí no es”, “Ni una sola cordillera para amparar los ojos” (Viaje para una despedida) o “Los ojos de quien busca más allá de los sueños/ ven parajes indivisibles amparándose en la herida” (Partida).  La sensación de dolor es recurrente en el libro y habla de un sufrimiento que no logra derrumbar al hablante, sino que lo coloca en una posición de perpetua observación ante estos hechos que son ajenos a todo intento de cambio y por esta razón nos es imposible acceder a la salvación.